La publicación de su solicitud de Indicación Geográfica Protegida en el Diario Oficial de la Unión Europea marca un hito para el olivar tradicional sevillano y culmina una nueva etapa de un proyecto colectivo iniciado en 2014.
Hay noticias que representan mucho más que un avance administrativo. Detrás de ellas existen años de trabajo, generaciones de conocimiento y el compromiso de todo un sector por preservar aquello que hace único a su territorio.
El 28 de octubre de 2026 quedará como una fecha especialmente significativa para la Aceituna Manzanilla de Sevilla. Ese día, el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) publicó la solicitud de inscripción de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) «Aceituna Manzanilla de Sevilla / Aceituna Manzanilla Sevillana», abriendo una nueva y decisiva etapa en su camino hacia el reconocimiento europeo.
La publicación supone un importante respaldo al recorrido de un proyecto que, desde hace más de doce años, trabaja para diferenciar las aceitunas sevillanas por su origen, sus características y una forma de producción profundamente vinculada al territorio.
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Un hito europeo para un proyecto nacido en Sevilla en 2014
El camino hacia el reconocimiento de las aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla comenzó en 2014, cuando una amplia representación del sector de la aceituna de mesa tradicional decidió unir esfuerzos para defender su identidad y conseguir su diferenciación mediante figuras de calidad.
Agricultores y cooperativas, representantes de las principales organizaciones agrarias, industrias, ayuntamientos y grupos de desarrollo rural de distintas comarcas sevillanas se incorporaron a un proyecto que compartía una convicción: el origen de nuestras aceitunas y su forma tradicional de producción constituyen un valor que merece ser reconocido y protegido.
Doce años después, esa iniciativa colectiva alcanza uno de sus momentos más importantes con la publicación de la solicitud de inscripción de la IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla en el DOUE.
El esfuerzo realizado ha sido considerable. Los promotores han destinado más de 1,5 millones de euros al desarrollo de las figuras de calidad diferenciada de las aceitunas sevillanas, de los cuales aproximadamente el 80 % ha sido aportado por los propios agricultores a través de sus cooperativas.
Una inversión que refleja hasta qué punto el sector ha asumido el protagonismo de este proyecto y su compromiso con el futuro de sus explotaciones.
En este recorrido, el Consejo Regulador quiere expresar su especial agradecimiento a la Junta de Andalucía y a los equipos técnicos y profesionales que han participado en la tramitación, cuya colaboración y trabajo han sido fundamentales para alcanzar esta nueva etapa.
Un origen con historia y prestigio más allá de nuestras fronteras
La vinculación de la Aceituna Manzanilla de Sevilla con su territorio no es reciente.
Entre las referencias históricas recogidas en el expediente de la IGP figura un registro de exportaciones del Puerto de Sevilla de 1854, conservado en el Archivo Histórico Provincial, que documenta el envío de aceitunas de la variedad Manzanilla con destino a La Habana.
Décadas después, en 1887, la correspondencia comercial de una empresa exportadora sevillana ya hacía referencia al envío de Aceitunas Manzanilla de Sevilla a Nueva York.
El Puerto de Sevilla desempeñó durante décadas un papel fundamental en la expansión comercial de las aceitunas de mesa sevillanas. Su conexión con el Guadalquivir permitió que los productos de la industria aceitunera alcanzaran mercados de Europa, América y otros destinos internacionales.
La importancia de esta actividad queda reflejada en una investigación histórica de la Universidad de Sevilla, que documenta cómo la comercialización de aceitunas de mesa a través del puerto pasó de 5,8 millones de kilos en 1891 a 94,8 millones de kilos en 1960.
Estas cifras ayudan a comprender la dimensión internacional de un sector cuya trayectoria comercial constituye una parte esencial del patrimonio agroalimentario de Sevilla. Una historia que hoy encuentra continuidad en el esfuerzo por proteger y diferenciar el origen de sus aceitunas mediante las indicaciones geográficas protegidas.

Estos testimonios ayudan a comprender la dimensión histórica de un producto cuya reputación se ha construido durante generaciones y que ha llevado el nombre de Sevilla a mercados internacionales desde el siglo XIX.
Hoy, esa trayectoria constituye uno de los argumentos que sustentan la vinculación geográfica y la reputación de la denominación cuya inscripción se solicita ante la Unión Europea.

Mucho más que una variedad: origen, recolección manual y elaboración tradicional
La Aceituna Manzanilla de Sevilla posee unas características que la han convertido en una de las variedades de aceituna de mesa más apreciadas.
Pero la diferenciación que persigue la IGP va más allá de identificar una variedad de olivo.
El pliego de condiciones establece un vínculo concreto entre el producto y la provincia de Sevilla, donde deben realizarse las fases de producción y elaboración previstas.
Entre sus elementos diferenciadores destaca la recolección manual mediante el tradicional sistema de ordeño, que permite recoger cuidadosamente los frutos del árbol, minimizando daños en una aceituna especialmente delicada por la finura de su piel.
A este conocimiento agrícola se une la elaboración tradicional al estilo sevillano, un proceso de aderezo que comprende el cocido, el lavado y la posterior fermentación láctica natural en salmuera.
Son prácticas que forman parte del patrimonio agroalimentario sevillano y que contribuyen a definir las características del producto.
La futura inscripción europea permitiría reforzar la protección de esta identidad, vinculando el uso de la denominación al cumplimiento de unos requisitos de origen, producción, calidad y trazabilidad.
Porque no basta con que una aceituna sea de la variedad Manzanilla para que pueda identificarse como Aceituna Manzanilla de Sevilla amparada por la IGP. Su procedencia y el cumplimiento de las condiciones establecidas también son fundamentales.
Proteger el origen para defender el futuro del olivar tradicional
La diferenciación de las aceitunas sevillanas responde también a una realidad económica que afecta directamente a agricultores, cooperativas e industrias.
El olivar tradicional de mesa afronta importantes desafíos de rentabilidad, especialmente por los costes asociados a la recolección manual y por la competencia de otros sistemas productivos con estructuras de costes diferentes.
En este contexto, las indicaciones geográficas representan una herramienta para comunicar al mercado el valor de un producto vinculado a un territorio y a unas prácticas de producción específicas.
El objetivo es que sus características diferenciales sean reconocidas por los consumidores y que ese reconocimiento pueda traducirse en mejores oportunidades comerciales y una mayor rentabilidad para los operadores de la cadena de valor.
La defensa del origen también significa proteger al consumidor frente a presentaciones o denominaciones que puedan generar confusión sobre la verdadera procedencia de las aceitunas.
Para el Consejo Regulador, esta labor forma parte de un compromiso más amplio con la autenticidad de las aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla, la transparencia comercial y la defensa del prestigio construido por generaciones de productores.
Pero el alcance de este proyecto no termina en el mercado.
La continuidad del olivar tradicional está estrechamente vinculada al empleo agrario e industrial, al mantenimiento del paisaje y a la actividad económica de numerosos municipios sevillanos.
Defender el origen es también trabajar para que cultivar y elaborar aceitunas de mesa tradicionales siga siendo una actividad con futuro en nuestros pueblos.
¿Qué supone la publicación de la solicitud de IGP en el DOUE?
La publicación del 28 de octubre constituye un avance decisivo en el procedimiento europeo, aunque todavía no representa la inscripción definitiva de la denominación en el registro de la Unión Europea.
Conforme al procedimiento establecido, se abre un periodo de oposición de tres meses durante el cual podrán presentarse las oposiciones previstas en la normativa europea.
Una vez completada esta fase y resueltas, en su caso, las posibles oposiciones, el procedimiento podrá avanzar hacia la decisión definitiva de inscripción.
El Consejo Regulador continuará trabajando y siguiendo de cerca las siguientes etapas de la tramitación, con el objetivo de que la Aceituna Manzanilla de Sevilla alcance su reconocimiento definitivo en el ámbito europeo.
Un logro colectivo que invita a seguir avanzando
Esta publicación es motivo de satisfacción para todas las personas, entidades e instituciones que han contribuido a hacer posible el proyecto.
Especialmente para los miles de agricultores que, campaña tras campaña, mantienen viva la tradición del verdeo y continúan apostando por una forma de producción que forma parte de la identidad de Sevilla.
El Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla anima a agricultores, cooperativas e industrias que cumplan los respectivos pliegos de condiciones a incorporarse a este proyecto colectivo y contribuir al fortalecimiento de las figuras de calidad.
La publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea no representa el final del camino, pero sí un paso fundamental hacia el objetivo que impulsó esta iniciativa en 2014.
Que el nombre de nuestras aceitunas, su origen y el trabajo de quienes las producen reciban el reconocimiento y el valor que merecen.
Porque el futuro de las aceitunas sevillanas también pasa por proteger aquello que las hace únicas.
Documentación oficial de la IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla
Para facilitar el acceso a la información y garantizar la transparencia del procedimiento, ponemos a disposición de los lectores los documentos oficiales relacionados con la solicitud de reconocimiento europeo de la IGP «Aceituna Manzanilla de Sevilla / Aceituna Manzanilla Sevillana».
- Publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), de 28 de octubre de 2026. Documento C/2026/5586, que recoge la publicación de la solicitud de inscripción y abre el periodo de oposición europeo.
- Pliego de condiciones de la IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla. Documento publicado por la Junta de Andalucía que establece las características del producto, la zona geográfica, el sistema de producción y elaboración y los requisitos de calidad y trazabilidad.
Preguntas frecuentes sobre la IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla
1. ¿Qué significa la publicación de la IGP Aceituna Manzanilla de Sevilla en el DOUE?
La publicación de la solicitud de inscripción en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE), el 28 de octubre de 2026, supone un paso decisivo hacia el reconocimiento europeo de la Aceituna Manzanilla de Sevilla como Indicación Geográfica Protegida (IGP). Este avance permite continuar el procedimiento de inscripción, aunque todavía no implica su aprobación definitiva.
2. ¿Qué diferencia a la Aceituna Manzanilla de Sevilla de otras aceitunas Manzanilla?
La Aceituna Manzanilla de Sevilla vinculada a la IGP se distingue por su origen geográfico, la recolección manual mediante el tradicional sistema de ordeño y su elaboración al estilo sevillano, con fermentación láctica natural. No basta con pertenecer a la variedad Manzanilla: para comercializarse bajo la denominación protegida debe cumplir los requisitos de producción, elaboración, calidad y trazabilidad establecidos en su pliego de condiciones.
3. ¿Cuándo obtendrá la Aceituna Manzanilla de Sevilla el reconocimiento europeo definitivo?
Tras la publicación de la solicitud en el DOUE, se abre un periodo de oposición de tres meses. Una vez concluido este plazo y resueltas, en su caso, las posibles oposiciones, la Comisión Europea podrá continuar el procedimiento hasta adoptar una decisión sobre la inscripción definitiva. Por tanto, todavía no existe una fecha confirmada para el reconocimiento europeo.








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