El Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla culmina Sabor Redondo, un proyecto financiado por Fundación Caja Rural del Sur y desarrollado con la participación de Daniel del Toro y el Comando Chicharrón, que ha unido hostelería, gastronomía, divulgación y redes sociales para reivindicar el origen y el valor de dos productos inseparables de la cultura sevillana.
Hay productos que forman parte de nuestra vida cotidiana hasta tal punto que corremos el riesgo de dejar de preguntarnos de dónde vienen.
En Sevilla ocurre con la aceituna.
Está en la barra del bar, en el aperitivo con amigos, en las reuniones familiares, en las ferias, en los aliños que pasan de generación en generación y en una cultura gastronómica que difícilmente podría entenderse sin ella.
Precisamente de esa reflexión nació Sabor Redondo, una campaña impulsada por el Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla, con el apoyo de Fundación Caja Rural del Sur, que durante los últimos meses ha llevado un mensaje muy sencillo a bares, cocinas y redes sociales:
no todas las aceitunas saben igual.
Y, sobre todo, no todas cuentan la misma historia.
Tabla de Contenidos
Devolver la aceituna sevillana al centro de la barra
Sabor Redondo se planteó con un objetivo claro: contribuir a que la aceituna dejara de percibirse como un acompañamiento genérico para ser reconocida como lo que realmente representa para Sevilla: un producto con origen, tradición, valor gastronómico, importancia económica y una profunda vinculación con el territorio.
Para conseguirlo, la campaña buscó su escenario más natural.
La barra.
De la mano del cocinero y comunicador gastronómico Daniel del Toro y del Comando Chicharrón, la iniciativa salió a recorrer establecimientos sevillanos para hablar de aceitunas allí donde forman parte de la experiencia diaria del consumidor.
No se trataba de elaborar un ranking de bares ni de fiscalizar a la hostelería, sino de conversar, probar, cocinar, compartir historias y recordar que detrás de una Manzanilla o una Gordal de Sevilla existe una cadena que comienza mucho antes de que el producto llegue a nuestra mesa.
El campo, los agricultores, el verdeo, las familias, los pueblos productores, las cooperativas, las industrias, los envasadores y la hostelería forman parte de esa misma historia.

Daniel del Toro y el Comando Chicharrón durante una de las paradas de la Ruta del Sabor Redondo por establecimientos sevillanos.
Una ruta para contar el origen desde la gastronomía
La Ruta del Sabor Redondo permitió llevar la conversación sobre la Manzanilla y la Gordal directamente al entorno en el que el consumidor disfruta habitualmente de ellas.
Bares, tabernas, establecimientos especializados y cocinas se convirtieron así en espacios de divulgación.
A través de encuentros con profesionales y de la propia experiencia gastronómica, Daniel del Toro y el equipo abordaron algunas de las ideas fundamentales de la campaña: aprender a reconocer el producto, prestar atención a su procedencia, distinguir entre variedades y comprender que la aceituna también puede —y debe— pedirse con criterio.
Porque si preguntamos por el origen de un vino, de un queso, de un jamón o de un aceite de oliva, ¿por qué no hacerlo también con nuestras aceitunas?
Ese cambio aparentemente pequeño en la forma de consumir puede contribuir a algo mucho mayor: dar valor al producto, reforzar su identificación con Sevilla y reconocer el trabajo de quienes mantienen vivo el olivar tradicional de mesa.
La Ruta del Sabor Redondo recorre Sevilla con Daniel del Toro y el Comando Chicharrón para reivindicar uno de los grandes protagonistas de nuestra cultura gastronómica: las Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla.
Manzanilla y Gordal de Sevilla: dos aceitunas con origen
Uno de los ejes fundamentales de Sabor Redondo ha sido la divulgación.
La campaña ha querido recordar que hablar de Aceituna Manzanilla de Sevilla y Aceituna Gordal de Sevilla significa hablar de productos profundamente ligados a un territorio, a unas variedades concretas y a una cultura agrícola y gastronómica propia.
Las Indicaciones Geográficas Protegidas constituyen precisamente una herramienta para proteger, diferenciar y poner en valor ese origen, aportando garantías de trazabilidad y reforzando la confianza del consumidor.
Ese componente pedagógico se ha trasladado durante la campaña mediante un lenguaje sencillo y alejado de tecnicismos.
Uno de sus mensajes más reconocibles lo resume especialmente bien:
no toda aceituna grande es Gordal.
La Gordal de Sevilla no es simplemente una aceituna de gran tamaño. Es una variedad concreta, reconocida por sus características y estrechamente vinculada a la tradición aceitunera sevillana.
Y lo mismo sucede con la Manzanilla de Sevilla: detrás de su nombre existe una historia agrícola, económica y cultural que merece ser conocida y reconocida por el consumidor.
De la barra a la cocina: la aceituna también es un ingrediente
Sabor Redondo tampoco quiso limitar la aceituna al aperitivo tradicional.
Otro de los objetivos de la campaña ha sido mostrar su versatilidad gastronómica y demostrar que Manzanilla y Gordal pueden ocupar un espacio mucho mayor en nuestra cocina cotidiana.
Durante el proyecto se desarrollaron contenidos culinarios que llevaron las aceitunas de Sevilla de la barra a los fogones, entre ellos un aliño de aceitunas y un dip elaborado con Aceituna Gordal de Sevilla con IGP.
Recetas sencillas, accesibles y pensadas para mostrar que un producto profundamente tradicional también puede convertirse en un ingrediente contemporáneo.

La campaña también ha mostrado la versatilidad de las aceitunas sevillanas mediante recetas fáciles en las que el producto pasa del aperitivo a convertirse en ingrediente.
Porque poner en valor una aceituna no consiste únicamente en explicar dónde se cultiva.
También significa comerla, cocinarla, compartirla y descubrir nuevas formas de disfrutarla.

La Manzanilla y la Gordal de Sevilla ofrecen numerosas posibilidades gastronómicas más allá de su consumo tradicional como aperitivo.
Una campaña pensada para la calle y amplificada en las redes sociales
La colaboración con Daniel del Toro ha permitido trasladar el mensaje de las IGP a un lenguaje diferente al de la comunicación institucional tradicional.
La ruta, las conversaciones en los establecimientos, las recetas, el humor y el contacto directo con el producto han generado contenidos diseñados para conectar con el público de forma natural y convertir la divulgación en entretenimiento gastronómico.
Ese planteamiento ha permitido que Sabor Redondo trascendiera los establecimientos visitados y alcanzara una importante difusión digital a través de Instagram, YouTube y Facebook.
El balance global comunicado para los contenidos audiovisuales de la campaña alcanza 798.446 reproducciones de vídeo y 16.324 interacciones en estas tres plataformas. A ellas se suman 10.302 reproducciones y 187 interacciones correspondientes a tres stories de Instagram.
Es importante interpretar estas magnitudes como actividad acumulada en diferentes plataformas y formatos, y no como número de personas únicas. Aun así, permiten dimensionar la capacidad de la campaña para llevar el mensaje de las aceitunas sevillanas mucho más allá de la propia ruta.
En Instagram, los vídeos alcanzaron 249.852 reproducciones; en YouTube, 505.482 reproducciones; y en Facebook, 43.112 reproducciones, según el informe final de resultados de la acción.
La campaña también consiguió presencia en medios de comunicación y publicaciones especializadas, ampliando el alcance de una iniciativa concebida desde el principio para combinar territorio, hostelería, gastronomía y comunicación digital. La memoria recoge impactos directamente vinculados a Sabor Redondo en prensa especializada, radio y contenidos audiovisuales.
La hostelería, aliada para poner en valor el producto local
Sabor Redondo ha puesto también de manifiesto el papel que desempeñan bares y restaurantes en la construcción de la percepción que el consumidor tiene de un producto.
La primera tapa que llega a una mesa también habla de un establecimiento.
Servir una aceituna con origen, explicar qué variedad es o poner en valor su procedencia puede convertir un gesto aparentemente sencillo en una experiencia gastronómica y en una herramienta de diferenciación.
Por eso la campaña no termina en una publicación o en un vídeo.
El objetivo es contribuir a generar una nueva mirada sobre la aceituna y favorecer que consumidores y profesionales de la hostelería la reconozcan progresivamente como un producto con identidad y valor propio.

Sabor Redondo ha planteado la barra como punto de encuentro entre consumidor, hostelería, territorio y producto.
El Sabor Redondo comienza en la barra, pero nace en el campo
Detrás de cada aceituna existe un territorio.
Existen agricultores, explotaciones familiares, empresas, trabajadores, pueblos y un conocimiento acumulado durante generaciones.
Por eso reivindicar las Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla significa hablar también del olivar tradicional de mesa y de la economía rural sevillana.
La campaña ha buscado unir esos dos extremos de la cadena: el campo donde nace el producto y la barra donde el consumidor lo disfruta.
Entre ambos hay mucho más que una aceituna.
Hay origen.
Hay trabajo.
Hay cultura.
Hay gastronomía.
Y hay una parte importante de la identidad de Sevilla.
Una campaña que continúa en cada elección del consumidor
Con la finalización de Sabor Redondo termina una acción de promoción, pero no el mensaje que la ha inspirado.
El Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla continuará trabajando para proteger, diferenciar y dar visibilidad a dos de los productos agroalimentarios más representativos de nuestra provincia.
Y el consumidor tiene también un papel fundamental.
La próxima vez que unas aceitunas lleguen a la mesa o a la barra, merece la pena hacerse una pregunta:
¿son Manzanilla o Gordal de Sevilla?
Porque aprender a reconocer lo nuestro es el primer paso para darle el valor que merece.
El Sabor Redondo empieza en la barra. Pero nace en el campo sevillano.
Sabor Redondo forma parte de las acciones desarrolladas por el Consejo Regulador de las IGP Aceitunas Manzanilla y Gordal de Sevilla para promocionar y poner en valor las aceitunas tradicionales sevillanas. El proyecto ha sido financiado por Fundación Caja Rural del Sur, contribuyendo a ampliar el conocimiento de las IGP entre consumidores, profesionales de la hostelería y ciudadanía.








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